abril 25, 2012

192. Desamparo


Mario Valverde M.
Hay un momento duro y solo donde nos enfrentamos al desamparo, al vacío existencial: tundra, desierto, volcán extinguido, risco marciano, mar desolado. No se sabe la edad, puede llegar de niño y de viejo siempre. Es el desamparo un golpe profundo sin solución aparente, la desnudez del propio teorema de la vida, el llanto profundo necesario para encontrarnos con nosotros mismos en aquellos callejones donde nos quedamos pegados para siempre. Los resultados del desamparo son impredecibles, ahora con un salida religiosa, poética, mística, musical, suicida, filosófica, piadosa, sicópata, de santidad, demoníaca, demente, etc. Las dos columnas que lo sustentan: el tiempo perdido y la muerte. A partir de estos dos elementos, nace el desamparo. ¡Ay que si muerde, muerde! Pero de seguro, su salida nos hace más humanos.

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