mayo 28, 2012

196. Un mural contará la historia de Orotina


  • Proyecto productivo capacitado por Programa Aula Móvil de la UNED se propone rescatar traiciones de Orotina
  •  Programa de Promoción Cultural y Recreativa se une al proyecto para plasmar el mural

Martha V. Herrera P.


La brisa salitre levantaba los pulcros limpiones que envolvían las delicias en las canastas de las venteras orotinenses, antojando con el aroma a los pasajeros del viejo ferrocarril, que iba de San José a Caldera y pasaba en medio de Orotina. ¡Gaaallos de huevo duuuuro, de papa, de gallina achotada, horchata, resbaladera, mozote!... gritaban las venteras desplazándose por los intrincados pasillos del tren allá por los años sesentas.

Y ese mismo clamor volvió a escucharse este lunes 21 de mayo en el restaurante Antigua Hacienda, cuyas propietarias y el Programa Aula Móvil de la UNED convocaron a la comunidad para dar inicio a una jornada muralística, que empezó con un taller sobre muralismo, exposición de fotos antiguas, un rico conversatorio repleto de anécdotas y degustando de aquellas típicas comidas que podían comprarse en el tren.
“La idea es realizar un mural que represente la historia de Orotina” comentó la Ing. Adriana Villalobos, encargada de Aula Móvil y funcionaria del Programa de Desarrollo Gerencial de la Dirección de Extensión Universitaria, quien agregó que el mural será elaborado por la pintora Olga Coronado de la UNED, artistas locales y la comunidad.
Villalobos explica que el grupo de Mujeres Antigua Hacienda ha sido uno de los beneficiarios de Aula Móvil y desean que, al concluir el proceso de capacitación, el proyecto productivo desarrollado (el restaurante Antigua Hacienda en Coyolar de Orotina), logre la declaratoria turística por medio del Instituto Costarricense de Turismo, ICT.

“Ideamos que como parte de la responsabilidad social empresarial del restaurante se promuevan actividades que involucren a la comunidad orotinense, sobre todo acciones que impliquen el rescate de tradiciones, porque es uno de los objetivos del grupo de Mujeres Antigua Hacienda”, añadió Villalobos.

Un particular taller

El taller se desarrolló de 4 a 8:30 pm y el objetivo era que los pobladores contaran sobre el desarrollo histórico de Orotina, para que a partir del viaje al pasado los artistas realizaran los bocetos para el mural, que podría estar listo dentro de tres meses.

Por supuesto que la mayoría de las anécdotas giraban en torno al tren, pues la primera locomotora del ferrocarril al Pacífico llegó en 1902 y fue un factor determinante en el desarrollo del cantón.

Pero en los relatos también sobresalió la Gran Hacienda El Coyolar del señor Fernando Castro. Los adultos mayores contaron cómo al morir el propietario y al no tener a quién heredar, el Estado repartió gran parte de las tierras, donde muchos orotinenses viven hoy.

Se invitó a las venteras de aquella época -señoras que vendían infinidad de comida y bebidas a los pasajeros-, así como a abuelos de la zona. También hubo exposición de fotografías antiguas y los más de cincuenta invitados degustaron comidas tradicionales, como un coctel de ayote, jengibre y miel.

“Las venteras contaban que desde los siete años trabajaban al lado de sus madres. Las niñas se ocupaban de los refrescos pero en cuanto eran más grandecitas, empezaban a cocinar las comidas. Contaron que nunca dejaban de vender, incluso con solo ocho días de haber dado a luz se volvían a integrar al negocio”, finalizó la Ing. Villalobos.

Restaurante Antigua Hacienda, una microempresa diferente

Este restaurante nace por medio de la Asociación Mixta para el Desarrollo Productivo del Asentamiento El Vivero de Coyolar, que fue formada el 3 de julio de 2008, por un grupo de líderes comunales con el mismo sentir, de sacar adelante su comunidad y a sus familias mediante diferentes proyectos productivos, dada las pocas fuentes de empleo que ofrece la zona.

Es en el seno de esta asociación que nace el proyecto “Restaurante la Antigua Hacienda” el 13 de abril de 2009 e inicia sus funciones a partir del 14 de junio de 2010 al obtener la licencia municipal para operar como restaurante típico. En la actualidad, trabajan por obtener la licencia turística que otorga el Instituto Costarricense de Turismo.

El nombre del restaurante se debe a la identificación que los integrantes de la asociación tienen con la historia de su zona, ya que sus antepasados fueron partícipes de ella, y se sienten honrados de contar con La Casona Hacienda El Coyolar, declarada de interés Histórico Arquitectónico, según Decreto Ejecutivo Nº 23240-C, publicado en La Gaceta Nº 97 del 20 de mayo de 1994.

La casona es una construcción de finales del siglo XIX. Formó parte de la Hacienda El Coyolar, que fue de gran importancia en el desarrollo agrícola y ganadero de la zona.

Con la intervención de Aula Móvil de la UNED, las mujeres de este proyecto se capacitaron en temas administrativos, organizacionales y productivos. Hoy tienen y aplican políticas de mejora continua.

“Cada vez que vamos nos sorprenden con una nueva iniciativa. Están empeñadas en rescatar las comidas tradicionales de la zona. Una puede encontrar la torta del tren, la gallina achotada, picadillo de papa y muchos otros platillos. Pero además incorporan los productos de la zona, preparando por ejemplo un ceviche de sandía”, comentó la Ing. Villalobos.

Además, tienen un serio compromiso de responsabilidad social empresarial, involucrando a toda la comunidad en actividades como la celebración del rosario del niño, Navidad, acciones para jóvenes y muchas más.

El restaurante está ubicado en la provincia de Alajuela, cantón 9 Orotina, distrito 2 Mastate, de la Intersección de Pozos - Coyolar, costado sur carretera a Jacó, 50 metros sur, a mano derecha, a la orilla de la carretera.

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