julio 10, 2012

202. De plaza a Parque Central


Licda. Rose Marie Hernández Vargas


"pasmosos del hombre robusto,
de la mujer campesina de cara rosada,
y viejos labradores honrados como patriarcas".
Rubén Darío


Recordemos que la fundación Santo Domingo de Heredia fue diferente a la de Heredia. Sabemos que la mayor parte de las tierras en teoría fueron patrimonio real (aunque todos sabemos que eran tierra de aborígenes). Que las primeras tierras las concedió el rey de España en el año en 1710 a uno de los conquistadores españoles: el alférez Sebastián de Zamora Romero y sus descendientes que habitaron en San Miguel de Santo Domingo.
Esto colonos vivían dispersos en Santo Domingo. En el año 1818 aparece el nombre de Santo Domingo, en documentos oficiales.

Cabe resaltar que el Parque Central de Santo Domingo es un legado histórico-cultural invaluable de esta ciudad. El origen del nombre de este parque se remonta a la creación de la primera iglesia en el año 1829, dedicada a Santo Domingo de Guzmán. El barrio contaba con unos 1100 habitantes. La creación de esta primera ermita tenía el objetivo de dar el alimento espiritual y agrupar a los colonos a su alrededor. La ermita del Rosario fue construida entre 1838 y 1844. La plaza, que en algún momento se llamó Plaza Vieja, era cuadrangular, a manera de líneas rectas paralelas en sus cuatro costados, formando calles y avenidas.

El espacio vacío central concentra a su alrededor toda la arquitectura que le confiere categoría a cada localidad. La plaza fue el centro y núcleo promotor de la actividad ciudadana. “El alma colectiva”. Punto focal de la concentración comercial más importante.

Al este de la plaza está la iglesia del Rosario. El cementerio central de Santo Domingo debió construirse en este sector, junto a la iglesia. Sin embargo, en el año 1849 se construye el cementerio retirado del caserío, casi llegando al río Virilla. Cuentan que la separación obedeció a que los cafetaleros que habían logrado cierto desarrollo económico y social, buscaban con ahínco la división de Heredia.

El cementerio central de Santo Domingo tiene un gran valor histórico, social y afectivo. Aún se encuentran escritos los nombres de los fundadores de Santo Domingo (como los Zamora, Villalobos, Bolaños, Azofeifa, y Chacón). Este cementerio es declarado Patrimonio Histórico Arquitectónico.

Al lado norte de la plaza fue creado el Cabildo en el año 1877. En aquella época era una construcción de adobe con techos de teja. Posteriormente se construyó el edificio de la Municipalidad.

Hacia el oeste de la plaza estaban los edificios de aduanas, tribunales y las autoridades.

Hacia el sur estaban las residencias de los ciudadanos más distinguidos, en este caso los cafetaleros. Aún hay vestigios de estas casas cuya arquitectura es el adobe o las casas vitorianas.

De plaza a Parque Central

Al finalizar el siglo XVIII, la plaza empieza a sufrir cambios en cuanto al embellecimiento. Siguiendo las costumbres de la época, se cambia el aspecto por un estilo romántico. Se siembran árboles decorativos para darle más verdor. Flores de diferentes colores, como las buganvilias. Se colocan bancos de madera o de hierro. Se construyeron glorietas o pérgolas, estructuras románticas y decorativas para dar sombra; además de la belleza, creaban zonas más íntimas y placenteras para que debajo de ellas se sentaran los enamorados.

Una antigua tradición consistía en el paseo obligatorio de la pequeña aristocracia alrededor del parque. Los varones daban la vuelta en forma contraria a las muchachas.

Este parque, igual que la plaza, conserva su característica de “microcosmos” de la ciudad, ahora llenando otras necesidades ante las costumbres de una nueva época.

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