enero 18, 2013

214. División de poderes

Mario Valverde M.

Gran lucha han sostenido dos poderes de la República en relación con el Magistrado Cruz: el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Pero, ¿de dónde nos nace esta división?
Recordemos que todo poder político nace de una ficción (como la literatura). Hace muchos cientos de años, se les ocurrió a unos vivillos vendernos el cuento de que unas familias eran privilegiadas por Dios, elegidas, marcadas con un sello divino para gobernar al pueblo. Y hecha la trampa, les llegó el Poder Absoluto a los príncipes y a sus herederos, claro porque si mi papá y mi mamá, rey y reina, habían sido escogidos por Dios, pues nada, por transmisión sexual, lo de los genes todavía no se conocía, sus hijos, y sobre todo el varón, debían heredar bienes, haciendas, soldados y personas dentro de un territorio determinado y quien se opusiera, como no existía el poder judicial, ni la sala cuarta ni otras instancias, simplemente el Rey los mandaba a ejecutar o los perdonaba, de seguro mediando un pago. Y así se la pasó la humanidad por mucho tiempo con la complacencia de la Iglesia católica y romana, y por las tierras de América las cosas eran parecidas y unidas a dioses más castigadores que necesitaban de sacrificios. Pero tuvieron que llegar los revolucionarios filósofos para empezar a cuestionar ese poder divino, anteponiendo el PODER CIVIL, el derecho y la división de poderes. Nombres como Rousseau, Hobbes, Hume, Montesquieu, Grocio, entre otros. Vamos a entresacar algunas ideas que hicieron posible la Revolución Francesa que vino a cortarles la cabeza a los reyes y cortarles sus privilegios monárquicos y DIVINOS.
John Locke
“La finalidad de la sociedad civil es evitar y remediar los inconvenientes del estado de Naturaleza que se producen forzosamente cuando cada hombre (y mujer), es juez de su propio caso, estableciendo para ello una autoridad conocida a la que todo miembro de dicha sociedad pueda recurrir cuando sufre algún atropello, o siempre que se produzca una disputa y a la que todos tengan obligación de obedecer.” (John Locke. Ensayo sobre el gobierno civil, de la sociedad política o civil, apartado 90). Es clara la institución independiente del Poder Judicial, no ya el REY, para recurrir a demandar justicia y además que tenga un carácter de obligatoriedad y universalidad de las leyes y no quedar a criterio de un poder soberano o divino.
Fue además Locke el primero en pensar en la división de poderes: Parlamento-Ejecutivo y uno que llamó Ministerio de Comercio Exterior, que muestra el carácter colonialista y expansivo que permitiría sus relaciones en ultramar. No fue sino Montesquieu, en su obra El espíritu de las leyes, quien propone un nuevo Estado, ordenado y dividido en 3 poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial (que sería el que adoptamos desde nuestra primera Carta Magna, el Pacto de Concordia o Pacto Social, Fundamental e Interino de Costa Rica).

David Hume
“No puede negarse que todo gobierno, al principio, está fundado en un contrato y que las más antiguas asociaciones burdas de la humanidad se formaron, principalmente, conforme a tal principio.” (David Hume. Discursos políticos sobre el contrato original, p. 221).
De un solo golpe nos dice que las más antiguas organizaciones de la humanidad nacen por un Contrato Social, tema del cual también va a ocuparse Rousseau, quien nos recuerda el más antiguo derecho, el derecho Natural, donde todos teníamos una libertad absoluta que cedimos mediante un contrato  que nos permitió ganar en seguridad y organización. Esta unión de VOLUNTADES es lo que hoy llamamos SOCIEDAD CIVIL. Y esa sociedad civil, cuando siente que sus derechos no están debidamente representados -o la DIVISIÓN DE LOS PODERES se inclina más hacia un lado que otro en la justa balanza de las distribución de los PODERES-, tiene la obligación y el derecho (natural), de defenderse ante las intenciones de un poder absoluto que le reste LIBERTADES.

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