abril 03, 2013

219. Los Naso Teribes (Tjer-di) de Panamá y Teribes Broram de Costa Rica en histórico reencuentro

Amilcar Castañeda Cortez

Los Naso Teribes (o Tjer-di como se autodenominan) que habitan los valles de los ríos Teribe y San San en la Provincia de Bocas del Toro, república de Panamá y los Teribe broram del Territorio de Térraba en el Cantón de Buenos Aires son pueblos de la misma sangre aunque hayan sido separados desde el año 1695.

Desde inicios del siglo XVII los conquistadores españoles intensifican sus expediciones por las regiones entre Talamanca y Changuinola en su búsqueda del rico Tisingal, tratando de someter a las poblaciones locales, pero con feroces resistencias. Uno de esos pueblos eran los Teribe. Para doblegar la resistencia de la población aborigen, los misioneros Franciscanos, y con el pretexto de librarlos de las incursiones de los indios miskitos, implementan la estrategia de trasladarlos al Pacífico Sur de Costa Rica.

Dada la resistencia de los Teribe, solo una parte fue trasladada mediante una larga travesía cruzando la cordillera de Talamanca hasta donde hoy es el Territorio de Térraba, allí se constituyó la reducción de San Francisco de Térraba. Aunque la memoria histórica de los Naso/teribes y Teribes/broram registra de varios intentos de contacto entre ambos pueblos, esta se ha dificultado al profundizarse el proceso de colonización, e incluso el periodo republicano cuando se constituyen las repúblicas de Costa Rica, Colombia y Panamá. Así terminaron aislados e incomunicados los dos hermanos.

Los dos pueblos, hermanos de sangre, tuvieron un desarrollo histórico cultural diferenciado, muy relacionado por las características de los procesos políticos nacionales de ambos países.

Así, el pueblo Téribe Broram después de más de 300 años de tutelaje político religioso del Estado costarricense, sobrevive en su territorio convertido en “reserva”, aunque sus principales elementos de la cultura originaria hayan desaparecido, fueron reconfigurando su cultura desde la resistencia.

Los Naso Teribe de Panamá, debido en parte al aislamiento de su territorio, tuvo un proceso de resistencia diferente que le ha permitido conservar sus principales elementos culturales: lengua, sistema de administración y gobierno, justicia, tradiciones y costumbres. Aunque no tienen aún reconocido su territorio como comarca, sus derechos son igualmente vulnerados por la intromisión de megaproyectos energéticos al igual que sus hermanos Teribes Broram de Costa Rica.

Los hermanos se buscan y reencuentran

La memoria histórica fielmente resguardada y transmitida por los ancestros de generación en generación, fue manteniendo vivo la existencia del otro lugar donde habita su otro hermano. Esa memoria se convirtió un sueño que acariciaron desde antaño los abuelos, en una utopía que vislumbraba ser posible. Así se fueron sucediendo eventos que lo posibilitaron después de casi 300 años.

Por los designios que nuestra lógica no alcanza comprender, un día se aparece una persona al que llamaron “guarumo” que a mediados de los años 80 del siglo pasado llega a Térraba para ver la familia, dice ser enviado del rey Naso teribe y se queda dos años conviviendo con los Teribe Broram de Térraba.

Tiempo después en un evento internacional en San José indígenas de Térraba entablan contacto con el delegado del pueblo Naso quién los invita a visitar su pueblo. En 1990 una comitiva de tres personas del pueblo de Térraba viaja a Bocas del Toro y visitan al pueblo Naso.

En 1991 de manera oficial se produce un reencuentro como pueblos con la visita de una semana a Térraba de una delegación de 50 nasos teribes encabezados por su autoridad mayor, el Rey César Santana. Un reencuentro memorable que marcó un antes y un después en la historia de ambos pueblos, que realmente son uno solo. Desde entonces grupos familiares de naso de Panamá y Teribes de Costa Rica se han estado visitando esporádicamente al punto que ya hay familias mixtas.

Entre el 17 y 22 de febrero del 2013 (22 años después) se produce la segunda visita oficial del pueblo naso teribe con una delegación de 20 personas presididas por Daniel Santana y Virgilio Santana, segundo y tercer rey respectivamente. El conjunto de organizaciones del Territorio de Térraba en cuya cabeza está el Consejo de Mayores, desarrollo un programa especial de intercambio, socialización, aprendizaje mutuo con visitas a los proyectos que impulsan diversas organizaciones, visitas a comunidades de Mano de Tigre, Macho Monte, Térraba Centro. En cada una de ellas se realizaron encuentros entre los ancianos o mayores donde juntos remembraron sobre la historia y cultura de sus pueblos.

El programa incluyó dos días de intercambio sobre la gobernanza indígena desde las experiencias de los naso y los teribe broram, así como capacitación sobre derechos indígenas e instrumentos internacionales de derechos humanos. Muy emotivas fueron los encuentros con los mayores de las comunidades de Macho Monte, una comunidad que quedó excluida cuando se creó el territorio de Térraba. En la organización de cada una de estas actividades participaron graduados del Técnico en Gestión Local: Isabel Rivera, Pablo Sibas, Elides Rivera, Sharon Solano. También la UNED mediante el Programa de Producción Material Audiovisual documentó momentos importantes de este intercambio para efectos de producir un material de uso educativo.




Los reyes segundo y tercero encabezan la delegación que se apresta a cruzar el rio Diquis

La delegación del pueblo Naso haciendo su llegada a la comunidad de Macho Monte

Demostración de la danza naso de la culebra

Abuela Victoria Nájera en la comunidad de Mano de Tigre reconociendo elementos comunes en la lengua Teribe Broram con jóvenes Naso teribes de Panamá

Dinámico e inteligente joven tercer rey Naso

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